Tortitas invertidas de fruta y glaseado de queso, esponjosas y vistosas

Hay dulces que logran transformar incluso un día normal en un pequeño momento especial. Estos tortitas invertidas de fruta y glaseado de queso son justo así. Esponjosas, aromáticas, húmedas en su punto y con esa superficie colorida de frutos del bosque que las hace preciosas ya a primera vista.
Lo que adoro de estos dulcitos es el contraste entre la suavidad de la masa y el toque fresco de la fruta. Una vez horneados se voltean con cuidado y se completan con una crema suave de queso que, vertida sobre las tortitas aún calientes, se desliza lentamente creando un efecto realmente goloso.
Puedes servirlos en el desayuno, para la merienda, con el té de la tarde o como postre después de cenar. Son dulces sencillos pero resultones, de los que dan ganas de coger otro al instante.
Yo he usado frambuesas y arándanos, pero puedes personalizarlos también con otra fruta fresca. Los arándanos son ricos en antioxidantes y vitaminas, mientras que las frambuesas contienen fibra y sales minerales útiles para el organismo. Además de estar buenos aportan color, frescura y una ligera nota ácida que hace estos dulces aún más equilibrados.
Por qué amarás estas tortitas invertidas
Las tortitas invertidas de fruta y glaseado de queso son perfectas cuando quieres preparar un dulce distinto de lo de siempre sin complicarte demasiado el día. Tienen una textura esponjosa gracias al yogur y resultan delicadas pero llenas de sabor.
El glaseado de queso las hace aún más cremosas y agradables. No es pesado, queda suave y ligero, perfecto para acompañar la dulzura de la masa y la frescura de los frutos del bosque.
📋 Dosis, tiempos y dificultad
👩🍳 Dosis: para 5 tortitas
⏱️ Preparación: 30 minutos
🔥 Cocción: unos 40 minutos
🥣 Dificultad: media
💡 Consejo: vierte el glaseado cuando las tortitas aún estén calientes, así quedará suave y cremoso sin endurecerse demasiado.
Ingredientes
Para las tortitas
150 g de harina 00
110 g de azúcar
80 g de huevos
8 g de levadura para repostería
70 g de aceite de girasol
15 g de agua
125 g de yogur de cereza
una pizca de sal
mantequilla y harina para los moldes o desmoldante
130 g de frutos del bosque
Para el glaseado de queso
40 g de azúcar glas
40 g de queso para untar
15 g de agua caliente
Utensilios necesarios
5 moldes
papel de horno
batidora eléctrica
tamiz para harina
varilla pequeña
Cómo preparar los pastelitos invertidos de fruta y glaseado de queso
1. Preparar los ingredientes
Tamiza la harina junto con la levadura y lava con cuidado los frutos del bosque. Yo he usado arándanos y frambuesas, perfectos para este tipo de dulce.
2. Preparar la masa
En un bol vierte huevos, azúcar y una pizca de sal. Bate todo con la batidora eléctrica hasta obtener una mezcla clara y espumosa.
Añade poco a poco el aceite, el yogur y el agua, sin dejar de mezclar.
Por último incorpora gradualmente la harina tamizada con la levadura hasta obtener una masa lisa y homogénea.



3. Preparar los moldes
Con papel de horno saca discos del tamaño del fondo de los moldes.
Unta y enharina los moldes o usa un spray desmoldante. Coloca en el fondo el disco de papel de horno.
Añade los frutos rojos al fondo repartiéndolos bien y vierte encima la masa llenando los moldes hasta tres cuartos.
Con una cucharita aplasta un poco la superficie en el centro: este pequeño truco ayuda a evitar la clásica cúpula durante el horneado.
4. Hornear los pastelitos
Lleva al horno precalentado a 175 grados y deja cocer unos 40 minutos.
Comprueba la cocción con un palillo, que deberá salir seco.



5. Preparar el glaseado
Vierte el agua caliente en un cuenco y disuelve dentro el azúcar glas.
Añade el queso crema y mezcla con una varilla pequeña hasta eliminar por completo posibles grumos.
6. Decorar los pastelitos
Saca los dulcitos del horno, dales la vuelta con cuidado y retira el disco de papel de horno.
Vierte enseguida el glaseado sobre los pastelitos aún calientes, dejándolo caer lentamente por los bordes.
Tus pastelitos invertidos de fruta y glaseado de queso están listos para disfrutar.




Variantes e ideas golosas
Puedes sustituir los frutos rojos por fresas, cerezas o melocotón en trocitos.
Si quieres un sabor más intenso, puedes añadir ralladura de limón o vainilla a la masa.
Para una versión aún más vistosa, prueba a añadir alguna fruta fresca sobre el glaseado justo antes de servir.
FAQ sobre los pastelitos invertidos de fruta y glaseado de queso
¿Puedo utilizar frutos rojos congelados?
Sí, puedes usarlos sin problema. Eso sí, te aconsejo secarlos bien antes de ponerlos en los moldes.
¿Puedo preparar los pastelitos con antelación?
Sí, se mantienen tiernos un par de días. Añade el glaseado poco antes de servirlos.
¿Puedo sustituir el yogur de cereza?
Claro. Puedes usar yogur natural o de vainilla.
¿El glaseado de queso puede quedar más cremoso?
Sí, basta con aumentar ligeramente la cantidad de queso para untar.
Estos pastelitos invertidos de fruta y glaseado de queso son dulces pequeños, esponjosos y aromáticos que conquistan desde el primer bocado. Tienen un aspecto elegante, pero siguen siendo fáciles de preparar, perfectos cuando quieres llevar a la mesa algo especial sin demasiadas complicaciones.
La combinación de frutos rojos y glaseado cremoso los hace delicados, frescos y realmente irresistibles. Pruébalos para un desayuno distinto de lo habitual o sírvelos como postre acompañados de un té o un café.
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